Quizás presentemos uno de los restos arqueológicos más recientes e interesantes que hoy día se puede visitar en la comarca de Anoia. Se trata de los restos de la base de Instrucción Militar del XVIII Cuerpo del Ejército Popular de la República.
Durante la Guerra Civil, a mediados del año 1938 se instaló en Pujalt esta base de instrucción militar, siendo como otros muchos centros de instrucción gubernamental, una pieza clave en la organización y preparación de los contingentes, dedicados a corregir el déficit más grave del Ejército Popular: la falta de instrucción, disciplina y mandos.
Su función era instruir a soldados que habían sido heridos o retirados del frente, con tal de que pudiesen recuperar para la lucha y volverlos a enviar al frente, así como preparar nuevas levas como la conocida Leva del Biberón.
El campamento se situaba en las umbrías, llegando a Pujalt, conviviendo con los refugios situados a pie de carretera, bajo el bosque de la umbría. Los bosques de Pujalt también guardan bastantes restos, desde las bases de las tiendas suizas donde los soldados estaban alojados, hasta los restos de los nidos de ametralladoras, del cuerpo de guardia o trincheras, todos ellos elementos arqueológicos que nos podrán llevar a un pasado no tan pasado.
Actualmente podemos visitar los restos de este complejo y de las dependencias asociadas situados en el casco urbano de Pujalt.
En fin, se trata de monumentos patrimoniales poco típicos pero necesarios para no perder la memoria de lo ocurrido, también historia, por lo que merece ser visitado. Se trata de un pasado que pese a no existir aún se observa a la vuelta de la esquina, por lo que resulta interesante ver las reacciones de cada visitante, de cada turista que se acerca al puesto de mando para tratar de meterse en el papel de los oficiales que llevaban aquellas campañas e instrucciones.
Es, pues, una visita necesaria si vamos a Pujalt, accesoria con otros monumentos de la ciudad y de la comarca, pero necesaria por ella misma por su valor poco común. Al fin y al cabo se trata de los pocos vestigios republicanos no posteriormente erigidos que quedan en España.
Foto Vía: XZaragoza