
El Castillo de Boixadors es un conjunto arquitectónico de origen medieval, concretamente del siglo XI situado en el turó de Boixadors a 848 metros de altura. Se encuentra en la comarca de Anoia.
Fue un castillo que en su momento controló un amplio de territorio con dominio sobre numerosos castillos del entorno.
Se puede decir que la arquitectura del castillo es de transición entre el románico y el gótico y por ello mismo posee gran valor. Se pueden destacar las diversas dependencias que todavía se conservan, todas ellas construidas en etapas diferentes y protegidas dentro del recinto amurallado.
De este recinto se conservan aún diversos elementos como la Torre del Homenaje circular, algunas de sus estancias destinadas a almacenar o elaborar productos agrícolas y una gran e impresionante sala gótica con grandes arcos apuntados, unos ventanales góticos y una portada con arco de medio punto construido con grandes dovelas.
Al lado del castillo y también en el interior del recinto amurallado podremos encontrar la iglesia románica de Sant Pere del Castell de Boixadors, construida en el siglo XI y que, pese a sufrir algunas ampliaciones y modificaciones, aún conserva bastantes elementos primitivos.
Si queremos visitar el Castillo de Boixadors, se suele hacer jornada de puertas abiertas cada primer domingo de cada mes. Si no, la visita es libre y al exterior.
En fin, se trata de un castillo interesante, melancólico, que parece querer volver a aquellas épocas de gloria que vivió cuando dominaba todo el territorio y otros castillos estaban a sus ordenes.
Se trata de un claro ejemplo de la época medieval catalana, donde la Catalunya interior se llenaba de castillos en su mayoría desparecidos hoy en día. Una buena oportunidad para aquellos amantes de la arqueología, historias medievales y en general para todo público interesado en conocer algo más de la historia de Catalunya.
Si pasamos por al lado o cerca merece la pena hacer una parada y pasear por el entorno algún tiempo para adaptarnos a la grandiosidad que los locales sintieron al construir el castillo.
Foto Vía: Ruta Castells Segarra