El Collsacabra es una de las tantas comarcas naturales de la Cataluña interior. Posee 142 kilómetros cuadrados de extensión y se sitúa entre varias comarcas. Limita hacia el oeste con la plana de Vic, al sur con el Valle de Sau y les Guileries, hacia el norte con la sierra de Cabrera y hacia el este con las “planes d’Hostoles” y la “vall d’en Bas”.
La máxima altitud que llega a tener Collsacabra está en la “serra de Cabrera” con más de 1300 metros que junto con las montañas del Montcau, altiplano de Aiats y el Puig del Bach, dibuja su perfil característico.
La fuerza de la naturaleza se muestra muy bien entre el Vall de Sau y Collsacabra, donde se forma un escenario complejo. Posee riscales de 1.100 metros de medida, el bosque húmedo de Les Guilleries y el famoso pantano de Sau. Todas estas estructuras naturales tan características forman un espacio ideal para pasear y realizar actividades en plena naturaleza.
El lugar vivió su época de esplendor hacia los siglos XI y XIII, lo cual se refleja en impresionantes monumentos como el monasterio de Sant Pere de Casserres, la joya del románico de Les Masiesde Roda.
Por otro lado, el embalse de Sau, perteneciente al municipio de Vilanova de Sau, es seguramente el paraíso del amante barcelonés de las actividades acuáticas, pues dejando de lado el mar es uno de los lugares donde más se practican.
En Tavertet, sus rocas han vivido hasta 5.000 años de historia. Cerca también, en Rupit se conserva aún todo el atractivo del estilo románico medieval, mientras que en Sant Joan de Fàbregues se nos enseña un románico primitivo construido en un ingenioso lugar en medio del riscal y que posee uno de los paisajes más bonitos de toda Cataluña.
Se trata, pues de una de las zonas de Cataluña y en parte de la provincia de Barcelona donde se pueden visitar muchos de los monumentos y lugares naturales más interesantes de la zona en poco espacio de tiempo y distancia. En fin, sobre todo para los amantes de la naturaleza y el excursionismo así como para los amantes de hacer deportes en pantanos o lagos de interiores.
Foto Vía: Quico Llach