
La Anoia es una de las comarcas de la provincia de Barcelona, una comarca que sin ser esencialmente del interior, sí que marca el paso de la Catalunya metropolitana, es decir, de Barcelona como ciudad influente a la Catalunya interior, la Catalunya más rural y tradicional.
En ese espacio intermedio, la Anoia siempre ha sido lugar de paso estratégico tal como sus restos romanos lo declaran. Las tierras de la actual Anoia fueron romanas a partir del 218 a.C. y hoy os invitaremos a hacer una breve ruta por sus restos.
El municipio más importante de la época era el Municium Sigarrensis, lo que hoy día es Prats de Rei, pero la mayor parte de la actividad romana se centraba en las villas, en establecimientos rurales dispersos por todo el territorio. Hoy día podemos todavía disfrutar de dos pequeños tramos de las vías que unían estas villas cerca de Sant Pere Desvim y en el entorno de la zona del Pla de les Sitges del Camaró, donde podremos ver restos de vías empedradas.
Con la llegada de los romanos, los pueblos íberos de la zona se romanizaron y progresivamente fueron abandonando sus poblados para integrarse en nuevos modelos de explotación del territorio, es decir, en villas y municipios. Las villas como la Villa Romana de L´Espelt en Ódena se levantaran ocupando las fértiles valles y tendrán su época de esplendor entre el siglo I a.C. y II d. C. Entrarán en decadencia en el siglo IV y estas villas desaparecerán definitivamente en el siglo VI. Había talleres especializados como los que podemos ver en Ódena, los cuales llevaban a cabo sus actividades a finales de la vida de estas villas.
Volviendo al núcleo poblacional más importante de la época, el Municipium Sigarrensis, hay que decir que era la que administraba el territorio que lo envolvía. Dentro de su recinto urbano habría un ámbito público donde se llevaban actividades políticas, fiscales, religiosas y mercantiles, lugares que podemos comprobar en el Museo Arqueológico Municipal Josep Castella de Els Prats de Rei, lugar que también usaremos para comprobar la importancia del lugar. Podremos ver diversos restos de uso cotidiano.
Entre lo que aportaron los íberos a los romanos sobre todo hay que destacar todo aquello referido al culto como en el mismo municipio podemos comprobar con el Conjunto Epigráfico de Lápidas Sepulcrales Romanas que están datadas entre los siglos I y III y que se pueden ver en la iglesia de Santa María.
Hay más restos que aquí no nos caben, por lo que para una interesante inserción en la vida romana de la Anoia no tenemos más que coger el coche y dar una vuelta por la comarca.
Foto Vía: Pere López