
Una de las mejores formas para conocer la historia y la vida diaria de una ciudad son las fotografías. Es por esto que proponemos una interesante exposición que está presente hoy día en la Sala Ciutat y en el Archivo Fotográfico de Barcelona, se trata de la muestra “Eugeni Forcano. La meva Barcelona”.
Cuando los fotógrafos miran una ciudad suelen tener la habilidad de encontrarles la luz, diferentes perspectivas de su arquitectura y una visión especial de los hechos que se suceden. Hacen de su gente personas singulares, especiales, inmortalizando parte de la vida de la ciudad, en este caso de Barcelona, en una imagen que pese a inanimada es más viva que muchos otros tipos de documentos.
Eugenio Forcano, inclasificalble e incansable fotógrafo, en constante evolución y probando siempre cosas nuevas, es precisamente uno de los fotógrafos que consigue lo anteriormente dicho, es decir, retratar aquello que ni a simple vista se ve, la vida, las personas y su esencia junto a la de la ciudad.
De entre todos los fotógrafos que han tenido a Barcelona en el punto de vida, él ha sido uno de los que más interés ha tenido en enseñar la ciudad a través de sus ciudadanos y de su manera de ser y hacer. Por ello que, amparado en sus herramientas de creación, ha conseguido hacer de la gente y de los lugares de Barcelona, ciertas imágenes humanistas que nos hacen conocer la ciudad a través de sus habitantes.
Con el paso de los años, sus imágenes se han transformado, convertido en unos documentos que sin duda y mejor que otro tipo de documentos explican, nos explican la idiosincrasia de una ciudad en una época concreta. Un mundo en transformación, lleno de contrastes, que el fotógrafo consiguió reflejar en su obra, obra que casi medio siglo después de ser realizada aún mantiene su vida, su intensidad y fuerza.
Forcano se ha hecho a sí mismo, es un autodidacta que quedó fascinado por el lenguaje fotográfico, un lenguaje que resulta ser uno de los más interesantes para pensar y hacer pensar, para convertir la rutina, lo habitual en objeto de reflexión.
Así pues, en la Sala Ciutat y en el Archivo Fotográfico de Barcelona podremos ver una selección de las 650 fotografías que el fotógrafo ha donado al Archivo. Con este gesto, las imágenes que el fotógrafo consiguió captaren la movida Barcelona de los años sesenta pasados, pasan a formar parte del patrimonio común de la ciudad.
Foto Vía: Sala Ciutat