
Hoy propondremos una actividad que pese a no tener mucho éxito entre los turistas, siempre puede ser otra forma de disfrutar. Hacer rutas en bicicleta (BTT) allá donde vayamos de vacaciones puede ser otra forma de disfrutar del lugar y de la familia.
La ruta que hoy proponemos se sitúa en el Espacio Natural de Gallecs, en el Mollet del Vallès. Se trata de hacer un poco de deporte descubriendo las antiguas formas de vida a un paso de Barcelona, lo que lo conseguiremos siguiendo los caminos del paraje de Gallecs.
Gallecs es un espacio natural de aproximadamente 700 hectáreas que separa el Vallès Oriental del Vallès Occidental. Este oasis verde entre dos comarcas es un lugar ideal para disfrutar de la vida rural que tanto parece haberse olvidado en la ciudad y del que podremos disfrutar a unos pocos minutos en transporte público o coche.
La ruta comienza en la carretera BV-5154-A, justo debajo de la autopista A-7, al lado de un supermercado. Desde aquí comenzaremos la ruta, donde el siguiente paso será seguir un camino para bicicletas y caminantes que llega hasta el puente de la autopista, donde continuaremos hasta encontrarnos con una pista que gira a la izquierda, hasta Sta. María de Gallecs. Seguiremos el camino que va paralelo a la autopista y en un momento dado cruzaremos el barranco de Gallecs por un puente de madera.
En la ruta nos encontraremos con humedales, viejas masías, una iglesia románica, bosques y huertas, por lo que cualquiera diría que nos encontramos a pocos kilómetros de la segunda ciudad de España.
Pese a no ser una ruta difícil se recomienza que siempre se ha de estar atento cuando se transita por la carretera y cuando se circula por un corto tramo de subida que sigue un sendero por medio de una pinada, en pleno bosque Can Veire. Obtendremos una información completa en el Consorcio sobre la “vía verda” de Gallecs-Gallifa, un nuevo proyecto que pretende proteger el espacio natural por la cual circularemos.
En fin, una actividad distinta, gratuita y saludable, ¿qué más pretendemos? Viajar a las grandes ciudades no nos tiene por qué privar de realizar actividades de este tipo, ni mucho menos.
Foto Vía: Rafael Ferran
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