Una de las últimas exposiciones interesantes de Barcelona es la llamada “BVP”, exposición que se podrá ver en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona o CCCB y que está propulsada por la Generalitat de Catalunya.
Se trata de una muestra que pretende aproximar en confluencias y divergencias la visión de tres ciudades mediterráneas situadas en territorio español, a saber, Barcelona, Valencia y Palma, ciudades diferentes pero parecidos a la vez, ciudades que tienen en común el Mediterráneo pero poseen una fisonomía propia.
La exposición se podrá visitar desde estos momentos hasta el próximo 12 de septiembre.
La razón de elegir estas tres ciudades para hacer una exposición comparativa es que se trata de tres ciudades que en muchos momentos de la historia han ido de la mano o han transitado sobre las mismas líneas de fuerza, hecho que se hace patente cuando se evalúan su historia y se piensa de qué forma han evolucionado las tres en los últimos siglo.
Así, más allá de poseer las tres ciudades dos lenguas comunes, se pueden encontrar una arquitectura y un urbanismo parecidos, una geografía humana perfectamente equiparable y una estética que los acerca más de lo que pueda parecer a primera vista. Aún así, todas ellas han conservado sus propias particularidades, determinadas por la historia local y regional propias. Entre ellas también han pasado diversas épocas de distanciamiento y confrontación.
La exposición, pues, nos mostrará la situación presente, actual, de las ciudades de Barcelona, Valencia y Palma y se hace especial incidencia en dos aspectos fundamentales de su desarrollo: el paisaje urbano y el paisaje humano.
La exposición se estructura en diversos apartados tan significativos como la proyección que tienen cada una de ellas como ciudad del futuro, la realidad de las lenguas que se hablan, la imagen de ciudad espectáculo que poseen, la parte de la corrupción y turismo que también los une, la fama de ciudades hedonistas y el pasado medieval que las tres ciudades poseen.
Se trata, pues, de conocer lo que tienen en común en sus diferencias estas tres ciudades que en su momento estuvieron bajo un mismo reinado independiente y que ahora, separados en tres comunidades autónomas diferentes, todavía poseen su punto de unión.
Foto Vía: nomaders