
Barcelona es una provincia que pese a ser puntera en el desarrollo, también mantiene sus tradiciones propias. Es el caso del Ball de Gitanes, el Baile de Gitanos, que es un baile típico de las comarcas del Vallès que se suele bailar en Carnaval.
El Ball de Gitanes de Sant Celoni, por ejemplo, está documentado desde el año 1767, aunque sus raíces se encuentran en los ritos agrarios ancestrales para favorecer la fertilidad de la tierra y el inicio del ciclo primaveral.
Con el tiempo, el Ball de Gitanes se ha ido transformando y adaptando a los nuevos tiempos y costumbres. En sus inicios, la música se solía realizar con instrumentos tradicionales, por lo que quien sabía tocar alguno de los instrumentos se encargaba de ello, siendo diferente el sonido de cada grupo de amigos.
Posteriormente se irán incorporando nuevos instrumentos como las castañuelas. Hay varios tipos de este baile y los más espectaculares eran aplaudidos y distinguidos por el público.
Si bien este baile fue perdiendo fuerza y tradición, en los años 50 y 60 se irá recuperando poco a poco, hasta que definitivamente en 1981 se vuelve a instaurar. Desde entonces se vuelve a bailar el Ball de Gitanes el domingo de carnaval en Sant Celoni, siempre acompañando el baile con los elementos tradicionales de la fiesta como el diablo, el Vell i la Vella (el viejo y la vieja) y el capitán de caballos.
La ropa de los bailarines está inspirada en los vestidos antiguos. Los hombres suelen vestir pantalones y camisa blanca con una americana negra. La faja y el “barret” (el gorro tradicional de Catalunya) suelen ser rojos y el último está adornado con una pluma. En los tobillos llevan ornamenta variada y cintas de colores. Mientras tanto, las mujeres llevan un vestido blanco corto y un mantón de Manila en la espalda. Tanto uno como otro sexo tocan castañuelas, haciéndolas sonar para despedir a los malos espíritus.
Este baile no es más que el ejemplo de la recuperación de las tradiciones de Barcelona, pues desde hace unos años a ahora se ha conseguido recuperar usos y costumbres que tan sólo se mantenían vivos en la memoria de los más ancianos de los pueblos.
Foto Vía: Lo bandit