
Con menos de 10 kilómetros de recorrido de ida y vuelta, podemos disfrutar de la vía verde que recorre el curso del Llobregat en familia. En esta vía verde podremos visitar el Monasterio de Pedret y lo mejor es ir caminando, aunque hay que avisar que pasaremos por un largo puente y tres túneles donde en uno de ellos es necesario llevar linterna.
En fin, ideal para sacarse algunas fotos familiares y divertidas. Al final de la vía podremos cruzar el río Llobregat por un pequeño puente que nos conducirá, en teoría sin problemas, a la presa del embalse de La Baells.
Como todas las vías verdes, el desnivel del recorrido es prácticamente inexistente y sólo si subimos hasta el Monasterio de Pedret tendremos que superar una cuesta un tanto pronunciada. No obstante, este desvío vale la pena pues se trata del único tramo soleado de la excursión, hecho que se agradece en invierno.
El Monasterio de Pedret es un viejo monasterio románico y podremos disfrutar tanto de ello como de los prados y campos que lo rodean, ideales para jugar, tomar el sol o comer algo al estilo picnic.
Si no tenemos ganas de llevar la comida hecha, lo que supone hacer el trabajo antes de partir, también podemos buscar algún lugar para comer en algún restaurante tradicional en el que sirvan parte de la rica gastronomía local.
Para llegar, tenemos que salir dirección a Berga por la C-16 y entrar en el pueblo anterior a Berga, Can Rosal. En la última rotonda antes de comenzar la subida nos tendremos que derivar hacia la derecha. Pronto nos encontraremos con un pequeño descampado del parte una pista de tierra y pasa el río Llobregat por nuestra izquierda. Si al fondo vemos un viaducto estamos en el lugar adecuado, aparcamos el coche en el descampado y emprendemos la vía verde.
No hay por qué tener excusas nunca para hacer una Vía Verde, pero si estamos agobiados en la ciudad o encontramos que hay demasiada gente o el tiempo es agobiante en Barcelona, podemos hacer esta pequeña ruta para desestresarnos y disfrutar en familia, que para eso están las vacaciones.
Además, si tenemos pensado este verano acudir a la costa catalana, por ejemplo a los hoteles en Lloret de Mar, hay que decir que esta fabulosa ruta, a hora y media en coche, es ideal para escapar un poco de la rutina de sol y playa en la que a veces convertimos nuestras vacaciones.