
La provincia de Barcelona, lo hemos dicho ya en numerosas ocasiones en este blog, es de una perfecta y a la vez extraña armonía entre el campo y la ciudad, entre la segunda ciudad de la octava economía mundial y tradicionales rincones donde el paso de los años apenas se nota.
Es el caso del lugar que hoy nos ocupa, es decir, del Paisaje del Collsacabra, un hermoso equilibrio entre la grandiosidad humana y geológica, en el centro de lo cual se encuentra Rupit.
En Rupit podremos admirar sus rocosas peñas donde los restos del castillo recuerdan a un pasado glorioso, un lugar donde el municipio poseía la hegemonía de la zona.
El pueblo ha sabido conservar en perfecto estado ese ambiente y aquí podremos pasear por calles empedradas mientras miramos con curiosidad las casas rústicas de hace mucho tiempo atrás. La iglesia barroca de Sant Miquel y el peculiar y casi único puente de madera redondearán nuestra visita al lugar.
A poca distancia de Rupit podremos encontrarnos con Pruit, un tradicional conjunto de masías diseminadas, el cual nos recuerda las épocas donde la riqueza provenía desde la tierra que se trabajaba.
En sus orígenes, los dos pueblos ya compartían la misma jurisdicción del vizconde de Osona que, según dicen las leyendas, habitaba el castillo de Rupit antes de trasladarse a la capital de la comarca de Bages, Cardona. En el siglo XVIII con la división del marquesado de Rupit, se formaron dos zonas diferenciadas, Sant Andreu de Pruit y Sant Joan de Fàbregues, los cuales se mantuvieron intactas hasta 1955. Fue en 1977 cuando Pruit y Rupit se volvieron a fusionar como una única entidad administrativa.
En fin, una hermosa zona donde pasear y pasarlo bien observando la historia viva de la provincia de Barcelona y Catalunya en general, un hermoso lugar para conocer la forma de vida de la gente de interiores, con costumbres propias que en la mayoría de ciudades ya se han perdido y admirar la gran belleza paisajística de esta zona de la provincia de Barcelona. Toda una zona que bien merece la pena visitar durante un día o dos.
Foto Vía: xavigivax