Barcelona podría considerarse como la capital del modernismo, una ciudad que cuenta con multitud de edificios, parques y monumentos de estilo modernista y con la Sagrada Familia como el gran icono de la Barcelona modernista.
Antonio Gaudí es uno de los grandes artífices del legado modernista de la ciudad condal, pero no sólo él, otros arquitectos como Lluís Doménech i Muntaner o Josep Puig Cadafalch dejaron en la ciudad importantes restos artísticos modernistas que hoy en día tienen un gran valor.
Como decía la Sagrada Familia es el punto más importante del modernismo en Barcelona. Un templo cristiano que es visitado anualmente por cientos de miles de personas, y eso que todavía no está completamente culminado. Además de la Sagrada familia en Barcelona existen 115 manifestaciones artísticas de estilo modernista situadas alrededor de toda la ciudad.
La gran mayoría de las obras están situadas en el barrio de Gracia. Allí, en la denominada manzana de la discordia se sitúan obras como la casa Batto (construida por Antonio Gaudí), la Casa Ametller (construida por Josep Puig i Cadafalch) y la Casa Lleó Morera (diseñada por Lluís Domenech). De estas tres obras la más destacada es la casa Batlló de Gaudí, un edificio modernista con hermosos balcones y ventanales acristalados.
No muy lejos de la casa Batlló se encuentra otro importante edificio también obra del famoso arquitecto catalán Antonio Gaudí, hablamos del edificio de la Pedrera, situada también en el Paseo de Gracia de Barcelona. Este edificio que hace esquina llama mucho la atención por las curvaturas de su fachada.
Algo más lejos de allí, bajando el paseo de Gracia hasta la plaza Cataluña y dirigiéndonos hacía la plaza Urquinaona se encuentra el Palau de la Música, declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Este auditorio fue diseñado por el arquitecto Lluís Domenech. La entrada al recinto tiene un precio de 7 euros y desde junio hasta el mes de septiembre tan sólo se puede abrir por las mañanas.
Por último destacar la otra gran zona modernista de la ciudad, no muy lejos de la Sagrada Familia, subiendo por el Paseo Antonio Gaudí, se llega al hospital de Sant Pau, un hospital con 16 pabellones separados todos ellos de estilo modernista. Esta obra es del arquitecto Lluís Domenech, fue construida en 1902 y también es un Patrimonio de la Humanidad.