
Hemos dicho ya muchas veces que Barcelona es ciudad de museos. Y es que sus calles poseen docenas de museos de todo los tipos, de todos los tamaños y de todo tipo de géneros.
Hoy comentaremos uno que quizás sea el más morboso de la ciudad y, además, uno de los mejores situados de Barcelona, a saber, el Museo de la erótica, en plenas ramblas de la capital catalana.
Si bien a más de uno se le habrán abierto los ojos, no hay que olvidar que el Museo de la Erótica de Barcelona abrió sus puertas con el objetivo de convertirse en un centro didáctico y lúdico, un centro donde el erotismo sea cuestión de conocimiento. Es, de hecho, un tema que es clásico de la cultura y la historia de la humanidad.
Es el primer museo donde el arte y la cultura erótica se pueden contemplar desde una posición del desarrollo erótico desde ámbitos artísticos y culturales. El ser humano es erótico desde miles de aspectos y este museo pretende evidenciarlo tratando de enseñar el punto de vista arqueológico, literario y antropológico, entre otros ámbitos, de la erótica.
El fondo artístico del museo, de hecho, sorprenderá a más de uno. En sus almacenes se conservan más de 800 piezas que poseen gran valor histográfico que comprenden en su totalidad un amplio abanico de culturas en su expresión más sexual o erótica. Este aspecto erótico de las culturas se abre a ámbitos de la religión hasta el ritual y el carácter lúdico que en muchos lugares ha tenido la erótica desde la antigua Grecia y Roma hasta comienzos del siglo XX.
El museo también ofrece al visitante un interesante e importante conjunto artístico de la erótica en diversas piezas de arte asiático y una exposición de arte erótico contemporáneo de artistas de vanguardia con gran renombre internacional.
Así pues, la erótica se convierte en este museo algo a estudiar, algo a la que conocer o admirar. Barcelona es una ciudad abierta, vanguardista, y el éxito de este museo lo demuestra. Si queremos cambiar del típico museo etnográfico o artístico y conocer aspectos culturales nuestros y de otros, escondidos, este es el lugar ideal.