
Barcelona es ciudad de parques , ya lo sabemos, pero este que hoy comentaremos es o tiene algo especial. Es todo un lujo para los ciudadanos que se mueven por sus alrededores, es un gran oasis con gran variedad vegetal que destaca de los edificios que lo envuelven por su bonito verde y su privilegiada alzada y situación.
Esta circunstancia hace que sea el único parque de Barcelona que ofrezca vistas tanto hacia Collserola como hacia el mar.
Es un parque para pasear, pero también es un parque para contemplar sus vistas, en cualquier rincón del parque podremos captar hermosas vistas de la ciudad. Además, si viajamos con niños, este parque no los aburrirá en absoluto, pues también posee tres áreas de juegos infantiles y zonas de picnic e incluso diferentes lugares para jugar a las cartas o al dominó.
Pero su función principal, tal como lo venimos comentando, es la de pasear. Posee amplios caminos que recorren un itinerario que tiene como principal objetivo llegar a la cima, a unos 140 metros de altitud y donde se encuentra el mirador. A quién le guste ir directo, también hay escaleras de piedra que siguen un trazado recto hasta la cima.
En total, le parque posee una superficie de 7,71 hectáreas. Tiene su origen en una antigua cantera, propiedad de la marquesa de Castellvell, mientras que en la Segunda República pasaría a estar en manos del municipio, el cual lo inauguró en el desafortunado año de 1936. Durante la dictadura se fueron incorporando diferentes terrenos y el parque sufrió su primera remodelación en el año 1977. El 2007 se hizo del parque una rehabilitación integral que restituyó, mejoró y actualizó las instalaciones del parque.
En cuanto a la vegetación, hay que decir que si bien está calificado como parque urbano, tiene una parte eminentemente boscosa, donde los pinos tienen un gran protagonismo. El pinar, formado sobre todo pinos blancos, inunda todo el parque, pero se concentra especialmente en la zona forestal, en la vertiente norte. A parte de pinos, también podemos encontrar oliveras, cipreses y parasoles de China.
Así pues, el Parque del Turó de Peira es uno de los jardines más importantes de Barcelona tanto en su uso como en sus vistas, los cuales son únicos en toda la ciudad. Paseando por este espacio verde, podremos pensar durante unos momentos en plena naturaleza, como si no estuviéramos en la metrópoli.

