Hay algo que en todas las culturas y pueblos del mundo no cambian año tras año, a saber, las tradiciones y expresiones folclóricas propias de cada región. Como no podía ser de otra forma, lo mismo pasa en Barcelona y Catalunya, los cuales nos ofrecen una serie de tradiciones y expresiones culturales propias que podemos disfrutar a lo largo del año y en momentos concretos del año en la capital catalana.
De hecho Catalunya y por extensión Barcelona, han sabido mantener a lo largo de los siglos muchas costumbres y tradiciones que suelen estar muy presentes en la vida cotidiana. A continuación haremos un pequeño resumen de los más importantes para el turista o visitante.
Primero de todo tenemos que comentar las Sardanas, a saber, el baile más típico y tradicional de Catalunya, el cual lo bailan un número indeterminado número de personas cogidas de las manos y formando un círculo. Estos bailes se pueden ver durante todas las mañanas de los domingos del año en Barcelona alrededor de las 12 del mediodía. La gente se suele reunir delante de la catedral para bailar Sardanas, del mismo modo que durante los sábados hacia las 18h.
Otra de las costumbres más importantes de Catalunya, ésta mucho más impactante, son los Castellers, que hacen “Castells” (Castillos) que son unas impresionantes torres humanas de hasta nueve pisos de altura. Provienen de la región de Catalunya, aunque en Barcelona se pueden ver también sobre todo durante las diversas fiestas populares.
Yendo ya hacía los días concretos, uno de los días más importantes para la cultura catalana es sin duda San Jordi, patrón de Catalunya. El día 23 de abril, los catalanes celebran en casi todos los pueblos este día, donde se da la costumbre de regalar una rosa y/o un libro. En Barcelona las calles más comerciales y especialmente las ramblas se convierten en una marea humana que revisa una por una las grandes paradas de libros.
Otro día importante para los catalanes y barceloneses es la noche del 23 de junio, la celebración del solsticio de verano y día de la verbena de Sant Joan. Durante toda la noche se suelen encender grandes fogatas en diversos puntos de la ciudad y todas las calles de la capital catalana, del mismo modo que de cualquier pueblo de Catalunya, se convierten en una especie de escenario de guerra por la cantidad de petardos y fuegos artificiales que se lanzan. Durante el día siguiente se come la tradicional coca de Sant Joan.