
Los animales han formado parte de muchas culturas y rituales paganos, tanto de ficción como de no ficción. Aunque España es un país católico, Barcelona, en particular, tiene una orgullosa herencia de elementos paganos. Muchos de los festivales de la ciudad y las tradicionales procesiones, tienen que ver con animales, como los gigantes, los dragones…
Tal vez el animal más famoso en la historia de Cataluña sea el dragón. San Jorge es el patrón de Cataluña, y el dragón es un homenaje precisamente al santo, al igual que hay que reconocer el homenaje que Antoni Gaudí le hizo a este animal en la Casa Batlló del Paseo de Gracia. Este edificio tiene un techo de tejas curvas, en representación de la espalda del dragón.
Esta imagen también se repite en el Parque Güell, también de Gaudí, con la adornada entrada al parque, una magnífica fuente de un dragón, que podéis ver seguramente en toda la ciudad en forma de postales, en escaparates y en las ventanas de algunas casas.
Otro animal medieval que tradicionalmente ha acompañado las procesiones y eolfolclore de Barcelona es el murciélago. Sí, estas criaturas de la noche tienen una larga historia en la cultura barcelonesa como un signo de fortaleza. Por ejemplo, en el magnífico Palau Güell del casco antiguo de Barcelona, en el techo se puede ver, junto a una magnífica colección de chimeneas, la figura de un murciélago.
Y por supuesto, uno de los murciélagos más famosos es el del ron Bacardí, cuyos fundadores nacieron en la cercana ciudad de Sitges, y que se trasladaron a Cuba en 1830.
Una selección de estos animales en la historia de Barcelona pueden verse en el edificio del Instituto de Cultura en las Ramblas. En su interior podemos ver una exposición permanente de celebraciones como el Corpus Christi o la patrona de Barcelona, Nuestra Señora de la Merced, que se celebra en septiembre. Es aquí donde juega un papael importante la figura del águila.
El águila de Barcelona se refleja en los documentos de la ciudad de 1939. Era objeto de un estricto protocolo y resultaba necesaria en todas las celebraciones solemnes de la ciudad.
El águila vivió su época dorada en el siglo XVII, cuando fue objeto de una serie de bailes y canciones. Desapareció en el primer tercio del siglo pasado y fue recuperada en 1989. El águila es parte del bestiario histórico de Barcelona, junto con el león, el toro, el dragón, el monstruo y los caballos.
Foto Vía Fotolog
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