El mal de escritura

Barcelona tiene tendencia a estrena proyectos innovadores o curiosos. Este es el caso del que presenta desde ya hasta abril del 2010 el Centro de Estudios y Documentación del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. “El mal de escritura” es una especie de colección de libros, opúsculos, panfletos, cuartillas, todos ellos escritos por artistas y donde todas juntas constituyen una biblioteca muy particular, singular, propia.

Normalmente se suele distinguir entre libros de artista y textos de estilo teórico, crítico o biográficos escritos por artistas. No obstante lo que se presenta en el MACBA son textos de estilo ficticeo, a saber, estilos tan desconocidos como la ficción académica, literaria, poética y política. Son libros que los han pensado, producido y publicado, en gran mayoría, los propios artistas y que, sin embargo, no son libros de artista. Es un proyecto un tanto extraño, de novelas y ficciones de distinto tipo y más que dudoso éxito en el mundo llamado literario.

El desarrollo de la exposición también es en sí un poco extraño. Si bien tiene una fecha de apertura y cierre, su presentación pública tan sólo significa un inicio. Es como un primer paso para dar a conocer los volúmenes que ya son parte del MACBA, más de 150 títulos escritos por 60 artistas internacionales, casi todos de la misma generación. Es el resultado de un año de rastreo y que irá creciendo a medida que se localicen más textos. Es pues, todavía un proyecto abierto.

En el caso de muchos de los escritos se sabe de su existencia y publicación, pero son tan raros que es muy complicado obtener copias. El escaso número de ejemplares publicados y la gran diversidad de mundos en los que fueron distribuidos no facilitan en ningún caso su localización, a lo que hay que añadir el hecho de que muchos de estos escritos son libros de “culto” o muy buscados por parte de la comunidad artística. La inauguración de “El mal de la escritura” hay que entenderla como la apertura al público de una gran biblioteca que tendrá continuación y que podrá adoptar muchos formatos de exposición o consulta. Esta primera versión o salida al gran público ha sido fruto de la colaboración del museo con el artista Xabier Salaberria, artista que ha diseñado el espacio para tan singular exposición.

Así pues, una vez más, el MACBA nos sorprende con sus exposiciones. Esta vez se trata no ya de un producto artístico sino que de un producto que ayudó a los artistas a concebir sus productos y que, en muchos casos, se trata del pensamiento profundo que tratan de imprimir en sus obras.

Pulsa aquí para imprimir este artículo

  • No hay comentarios todavía ...