
Si la provincia de Barcelona -y en especial la comarca del Vallès Occidental- tiene una montaña mítica, dejando de lado Montserrat, esta es sin duda la Mola. Situado en el conjunto montañés de Sant Llorenç de Munt y la Serra de l´Obac, el lugar tiene la consideración de Parque Natural Provincial y es gestionado por la Diputación de Barcelona. Ella sola constituye un paraje natural y paisajístico protegido y bello, protegiendo sus valores naturales, monumentales y arquitectónicos.
El acceso más fácil al lugar es el que parte desde la carretera de Terrassa a Matadepera por Can Robert. Tres kilómetros y medio después de pasar Matadepera, a mano izquierda hay una pista que está preparada para coches y a la que se arriba a Can Robert. Aquí hay que continuar por el lado izquierdo, al que llegaremos a Can Pobla después de tres kilómetros. Aquí ya sí que tenemos que dejar el autocar y seguir caminando por un camino bien señalizado que nos lleva hasta la cima de la Mola y al Monasterio.
El camino que sube hasta el monasterio, pasa por el lugar llamado “Hort dels Monjos” (Huerto de los Monjes), un pequeño y plano bosque que tiene, la verdad, un nombre bastante elocuente. El lugar seguramente fue el camino medieval por donde se accedía desde el Monasterio al comentado huerto, cerca del cual emana la fuente más alta del Vallès. El camino está empedrado y en parte excavado en roca.
En la parte más alta de la montaña, la propiamente llamada la Mola, podremos ver restos de lo que antiguamente fueron campos de cultivo del monasterio. En los lados norte y este, por contra, no podremos ver restos de este tipo en ningún lado pues el terreno no lo permitía. Al norte del monasterio, en medio de las hierbas, podremos vislumbrar el camino que va desde la Mola hasta el canal del Drac, otro lugar recomendable para visitar.
Así pues dar un paseo por la Mola es conocer la unión que en estos parajes tenían la naturaleza y la cultura gracias al Monasterio. No es una sin la otra y por ello su visita nos puede deparar desde experiencias paisajísticas impresionantes hasta conocimiento de la vida de los monjes en la Edad Media. Recomendable para un día del fin de semana y en familia.
Pulsa aquí para imprimir este artículo

