
Hoy presentamos una interesante exposición que versa sobre los viajeros aventureros, es decir, sobre “Exploradores: aventura y biodiversidad”. La exposición fue presentada ya el pasado 29 de octubre y estará en el Museo de las Ciencias Naturales de Barcelona hasta el 31 de mayo del año próximo.
La exposición se construye sobre todo bajo el marco de dos acontecimientos internacionales relacionados con, por un lado Darwin y el aniversario número 200 de su nacimiento y 150 de la publicación de su obra más destacada (“Sobre el origen de la especies) y, por otro lado la biodiversidad, donde en el 2010 tendrá su año para comenzar una campaña mundial con el objetivo de reducir las causas que provocan las crisis de la biodiversidad.
Este será el sentido de la exposición que, a su vez, cogerá diferentes caracteres. Por ejemplo el de los exploradores, oficio que se alimenta de la curiosidad pero impulsa la necesidad. Tiene una práctica ancestral, animal, de explorar el entorno con la intención de encontrar recursos. Y es que el ser humano ha sacado fuerzas durante todas las épocas para organizar la búsqueda del entorno, de esta fuente inagotable de conocimiento.
Otro de los caracteres de la exposición es la intención de explorar la tierra, es decir, de ser el hermano pobre de la primera característica, de aquellas expediciones que durante siglos se han organizado para conocer plantas y animales de alrededor del mundo tal como lo hiciera en su momento Darwin. Cuando casi todo era desconocido, el coraje se obstinaba en abrir caminos nuevos en condiciones que hoy nos parecen heroicas.
Otra característica o carácter de la exposición es rendir homenaje a los exploradores en acción, es decir a personalidades históricas (como dos naturalistas catalanes que fueron a conocer el sureste asiático allá por 1929) y científicos actuales que se obstinan en conocer todavía más en lugares tan inhóspitos como, por ejemplo, el ártico o el antártico.
Por último, otro de los objetivos de la exposición es la de estudiar la naturaleza. Aunque el mundo hoy se nos ha hecho pequeño gracias a los medios de transporte, los objetivos de investigación actuales suponen conceptos más exigentes que a los exploradores de antaño. Se llega al destino con menos esfuerzo que antes, pero ahora se invierte mucho más tiempo en el estudio de la naturaleza.
En fin una buena exposición que es mezcla entre el romanticismo de los antiguos viajeros y la exigencia científica de los actuales. Una buena ocasión para descubrir este mundo.