
El otro día comenzamos por proponer un paseo por el centro de Barcelona, un paseo que nos llevó y llevará hoy por lugares emblemáticos del centro, lugares donde turistas y lugareños se mezclan con facilidad.
Lo cierto es que uno se puede perder por la zona y seguir una ruta inesperada, improvisada. No hay por qué seguir un plano o una ruta especial para vivir el centro de Barcelona pues cualquier esquina, cualquier persona, nos puede deparar sorpresas y asombro.
Así, dejando ya de banda la plaza del Pi y la plaza Reial, con sus farolas diseñadas por Gaudí, podemos volver a adentrarnos en el barrio y en dirección opuesta a La Rambla llegaremos a la plaza de la patrona de la Mercè, a saber, Plaza de la Mercè. Así, si alguien siente la curiosidad de saber cómo son las bodas en Barcelona éste puede ser uno de los mejores lugares de la ciudad para descubrirlo.
Y es que a un lado de la plaza se encuentran unos juzgados, lugar en el que se celebran los enlaces civiles y, en el otro lado, está la basílica de la Mercè, lugar donde se casan los que creen más en el rito católico. Este templo guarda una imagen de la virgen del mismo nombre y fue construida en la segunda mitad del siglo XVIII por Josep Mas i d’Ordal. No obstante, el edificio no es de aquel entonces sino más antiguo, pues los cimientos que tiene formaban parte de un anterior convento. Una anécdota o dato curioso, el equipo de fútbol del Barça siempre acude a la iglesia a dedicar sus triunfos y, cómo no, entre deportistas y aficionados, esos días la iglesia registra un lleno absoluto.
Así pues, se puede decir que con la visita a la iglesia de la Merçè, la visita propuesta se acaba. No obstante, puede quedar quizás la mejor parte de la visita para muchos. La vuelta. Y es que para volver a plaza Catalunya podemos escoger el camino que queramos, podemos adentrarnos en las oscuras calles del gótico de Barcelona e ir preguntando por el destino que queramos, sin planos ni guías.
Nuestra propuesta es la de visitar la antigua zona judía de Barcelona con la Sinagoga Mayor de Barcelona como lugar principal de visita. Dicha sinagoga fue la más grande de Europa y es uno de los lugares que mejor se transmite el ambiente cultural de la comunidad judía. Además, su interés tiene un valor propio ya que no tan sólo guarda objetos originales de la época sino que, en unas recientes excavaciones, se encontraron también piedras procedentes de Cartago en la época romana.