
Hoy os proponemos un paseo, un paseo por el centro o corazón mismo de la ciudad de Barcelona, desde Plaça de Catalunya hasta el Barrio de la Merçè.
Esta es la zona de la ciudad que todo el mundo toma como referencia pues, por su situación, está cerca de todo. La Plaça de Catalunya es el límite entre la parte nueva de la ciudad (que queda hacia el norte), y la parte vieja, hacia el sur. Desde aquí arrancan avenidas tan importantes como el Passeig de Gràcia, la Rambla de Catalunya o la Rambla, además de casi el 100% de los transportes de la ciudad.
Así pues, primero de todo cogeremos hacia el mar, hacia una de las calles comerciales más importantes de la ciudad si no el que más, a saber, el Portal del Ángel o Portaferrissa, el cual nos dejará en la Plaça Reial.
No obstante, y antes de empezar el paseo, recomendamos hacer una parada (para quien pueda), y tomar un café o un refresco en una de las terrazas míticas de Barcelona, en el Café Zurich. En verano la cosa está difícil porque son muchos los turistas que deciden viajar a Barcelona, pero si esperamos un poco podremos ver el ir y el venir de la ciudad que se mueve, de torbellinos de gente que se desplazan a un lado y a otro.
Si lo que pretendemos es tomar el café más tarde, desde la Puerta del Ángel podremos coger la calle Petrixol, uno de los lugares más “dulces” de la ciudad, una zona perfecta para una merienda de los de antes, a saber, con bollos, dulces y suizos (chocolate desecho cubierto de nata montada), además de toda la repostería imaginable. Entre tanta tienda de dulce encontraremos también galerías de arte, tiendas de antigüedades y librerías en las que se pueden encontrar ediciones inencontrables en las librerías normales.
Así, el ambiente más bohemio lo alcanzaremos al llegar a la plaza del Pi, un de las más pequeñas y acogedoras de la ciudad. Al lado, la plaza de Sant Josep Orial y muy cerca, dirección la Rambla, la Plaça Reial, con un toque de Gaudí incluido, las farolas. Todo un lujo.
En el siguiente post seguiremos con el paseo.