Montseny

El interior de la provincia de Barcelona es un tesoro escondido. Vic y sus alrededores poseen una magia que la costa y la capital, los destinos más solicitados, parecen haber perdido. Hoy presentaremos una pequeña ruta por esta zona para hacer en coche.

La ruta comienza en Vic y termina en Sant Celoni, pasando por el Brull.

Así, podemos comenzar por comentar el mismo Brull. Esta pequeña localidad (que aún así es uno de los municipios más grandes de la localidad) se nos aparecerá tras girar antes de llegar a Collfornic. El mayor atractivo de este pueblo es la iglesia de Sant Martí, del siglo XII, donde sus piedras rosas destacan la maciza silueta. A primera vista puede parecernos que El Brull está despoblado, pero nos quitaremos esta idea tras ver que durante los fines de semana y las vacaciones escolares el pueblo se anima sorprendentemente.

Después pasaremos por Collfornic, el punto más alto de la ruta, pues llega hasta los 1.145 metros sobre el nivel del mar. Sus 5,5 kilómetros de subida nos llevarán al lugar donde parten los senderos hacia Matagalls y a Sant Segimon.

Si volvemos sobre nuestros pasos y llegamos a Seva, giramos por la BV5303 y luego por la GI520 hacia Villadrau llegaremos precisamente a Villadrau, una pequeña localidad de montaña. Este pueblo es famoso por sus fuentes, un recurso que hace mucho tiempo le granjeó bastante éxito entre las familias más adineradas de la zona. Podemos encontrarnos incluso algunos edificios de estilo modernista que rodean la plaza del pueblo. Si salimos de Viladrau por la misma carretera, a saber, GI 520 y seguimos durante 8 kilómetros, llegaremos a una bonita iglesia románica, el de Espinelves.

La siguiente zona que visitaremos será el Turó de l’Home, lugar al que llegaremos tras cruzar la carretera que va por el interior del Montseny (entre Viladrau y Sant Celoni), una de las más impresionantes y bonitas de la cordillera del Montseny. Sant Marçal merece una visita pausada. Disfrutaremos con una vuelta por el Monasterio y sus espectaculares vistas, que abarcan las tres cumbres más altas del Montseny, a saber, Matagalls, las Agudes y la Torre del Home. Al Monasterio se puede acceder a través de una pista que se esconde a un centenar de metros en la parte baja de la carretera.

La última parada, como hemos dicho, será en Sant Celoni, pueblo sin gran atractivo turístico pero una bonita plaza Mayor y fachada barroca de la iglesia de Sant Martí.

Para rutas así, en los que nos interesa podernos parar allá donde queramos y sin que el tiempo nos marque la ruta, lo mejor es contar con nuestro propio vehículo. Si por desgracia no hemos podido ir con él, comentaros que ahora siempre suele haber bastantes opciones de alquiler de coches baratos. Es una opción cómoda y barata, y siempre nos permitirá mayor libertad que acudir a los transportes públicos o a las excursiones organizadas.

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