Vista del Turo de l'Home

En las montañas del Montseny se esconde un lugar misterioso conocido como el Sot de L’Infern, el Hoyo del Infierno. Es un paraje húmedo y sombrío, donde se siente correr el agua y reina la calma. Para llegar a él tendréis que cruzar dos bosques imponentes, uno formado por majestuosos castaños, y el otro lleno de bellas encinas.

Además, por el camino disfrutaréis de una impresionante vista de una de las cimas catalanas con más renombre, el Turó de l’Home. No preocuparos, es una excursión muy sencilla y agradable. Se puede comenzar en el camping de Fontmartina de Fogars de Montclús, en el Vallés Oriental, y dura poco más de hora y media.

El recorrido tiene algo más de tres kilómetros, sobre pendientes suaves y muy bien señalizadas. Desde el camping de Fontmartina deberéis descender por medio de un encinar, donde encontraréis mucha sombra, hasta que lleguéis a la ancha pista que da acceso al camping.

Nada más salir tenemos la primera parada. Y es que desde aquí se disfruta de una buena perspectiva del Turó de l’Home, una montaña de más de 1700 metros de altura, donde predominan los hayedos, las encinas y los castaños. Tras contemplarlo, comienza en sí la caminata.

Debéis tomar el estrecho sendero que surge cerca de la entrada del camping y adentraros en el bosque. Sólo unos pasos más adelante disfrutaréis de un espectáculo único, el de los castaños viejos, unos árboles colosales en donde viven diferentes animales, como las ardillas y otros roedores, que se dedican a vaciar los troncos para construir sus madrigueras.

La ruta continúa por una pista ancha y llana, rodeada de un espeso encinar. Tenéis que pasear por las encinas, sin olvidar de bajar la vista y ver los hermosos brezos y las jaras. Además, mucho ojo, porque en estos paraje viven los jabalíes.

La ruta cruza el Sot de l’Infern por el tramo superior. En este punto la mayor parte del agua circula bajo el lecho pedregoso del torrente. Ya nos encontramos en Can Riera, y un poco más adelante, llegaremos al Plá de la Pomera, donde hay una barraca de carboneros muy bien conservada.

Dejaréis a la izquierda el camino que sigue y baja por un estrecho sendero. A partir de aquí comienza a sentirse el ruido del agua, anunciándonos que estamos llegando a nuestro destino. El ambiente húmedo y sombrío del Sot favorece el desarrollo del bosque de ribera, con alisos que crecen a los pies del agua, y fresnos alejados algo más de la corriente.

Ya por fin, en el Sot de l’Infern, encontraréis una sensación de calma que invita a reposar un rato antes de retomar el camino de vuelta.

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  1. Disculpa pero el “Sot de l’infern” se traduce como el Hoyo del Infierno.

    Comentario por Sergio
    30-10-2009 @ 20:36
  2. ¡Gracias Segio!, ya está corregido

    ¡Un saludo!

    Comentario por Administrador
    31-10-2009 @ 9:20