Barcelona tiene muchas formas de ser visitada y una de ellas puede ser a través de sus transportes turísticos. En un post de hace tiempo hicimos una pequeña incursión por este tipo de transportes, concretamente en el Bus Turístico, que es una de las mejores formas de conocer la ciudad en poco tiempo y sentado.
No obstante, la capital catalana posee muchos transportes turísticos. Pues bien, ahora toca averiguar de qué medios turísticos disponéis para desplazaros por la ciudad. El Bus Turístico no es el único, ni el más tradicional, pues es bastante reciente. Barcelona tiene una larga tradición de transportes turísticos a los cuales haremos referencia hoy.
Comencemos pues por el Funicular de Montjuic. Este es el modo más ecológico, económico y confortable de acceder a la montaña de Montjuic. Podemos tomarlo en la estación de metro del Paralelo y sale, más o menos (aunque suele ser bastante puntual), cada diez minutos. Se accede a él con el mismo billete que sirve para el metro o el autobús. Subir de esta forma a Montjuic nos puede quitar quizás la libertad del coche, pero nos dará la ocasión de disfrutar de una forma totalmente nueva de la montaña.
Siguiendo en Montjuic, otro transporte turístico que podemos disfrutar es el Teleférico de Montjuic. Realiza un trayecto de 815 metros en cabina de cuatro personas y, en él, se pueden disfrutar de panorámicas inéditas y en movimiento de Barcelona y el Parque de Montjuic. Es una de las mejores formas de conocer Barcelona desde el aire y captar a través de nuestros ojos los edificios más altos que sobresalen al común de los edificios.
El Funicular del Tibidabo es otro de los funiculares más populares de Barcelona. Aunque funciona únicamente cuando el Parque de Atracciones del Tibidabo está abierto, este funicular nos puede enseñar más panorámicas de Barcelona. Si bien en un principio tan sólo estuvo pensado para la gente adinerada del barrio alto de Barcelona, hoy se puede disfrutar de él por su precio económico.
Siguiendo en el Tibidabo, el último transporte turístico que hoy comentaremos es el Tranvía Azul o Trambia Blau. Finaliza su trayecto al pie del funicular del Tibidabo antes comentado y recorre más de un kilómetro salvando un desnivel de 93 metros. Una bonita experiencia.
En fin, utilizar los transportes turísticos es una buena opción para conocer Barcelona o zonas de ella en general. No obstante, lo cierto es que si queremos disfrutar plenamente de la ciudad estos viajes hay que combinarlos con recorridos a pie y a los interiores de los monumentos de la capital catalana.