
Se podría denominar a Barcelona como la ciudad del arte. Y es que en esta costera ciudad mediterránea se conjugan muchos tipos de representaciones artísticas. Tenemos el éxito del teatro y la gran producción de la danza, el cine al aire libre y el circo callejero. En fin toda una serie de representaciones artísticas que hacen que esta vieja ciudad catalana se convierta en foco y atracción de la producción artística de gran referencia en Europa.
Pero hay más. No sólo se representa y se produce el arte escénico más tradicional, sino que en Barcelona otros tipos de arte tienen también una gran importancia, como por ejemplo, el popular.
A lo que nos referimos son a las estatuas vivientes de las Ramblas, toda una institución en Barcelona y gran atractivo turístico de esta zona de la capital catalana.
De hecho, a estas alturas, hoy en día, sería difícil entender las Ramblas (y no sólo las Ramblas) sin la presencia de estos mimos de lo estético y lo extragavante que, como ya hemos dicho, se han convertido además en una gran atracción. Todas son diferentes, y todas tienen algo en común; hay que sorprender con lo que se tiene, con lo que se puede conseguir. La indumentaria, el maquillaje, la puesta en escena, el color, no importa el qué ni el cómo, pero el objetivo de estos artistas es hacer parar al paseante y creerle que está situado en frente de alguna gran escultura.
Si uno arroja una moneda voluntaria agradeciendo el esfuerzo artístico de estos hombres y mujeres, la recompensa es que la estatua, aquello que parecía de piedra, de madera o de lo que sea, se mueve, cambia de postura e incluso saluda, pero en un instante, en un visto y no visto, se vuelve a quedar quieta, como si no hubiera pasado nada.
En fin, formas de arte hay muchas y esta es una desconocida pero auténtica forma de imitación de lo real y de lo irreal. Son producto de lo que hay en Barcelona y de la imaginación de sus mismos personajes. Las estatuas vivientes de las Ramblas se mezclan entre la gente, aparecen y desaparecen sin querer y últimamente, se mezclan con actores y artistas que imitan a los personajes más famosos de Barcelona. Incluso Messi y Ronaldinho tienen su alter ego en las Ramblas de Barcelona.