Momento de la obra

Ayer hablábamos precisamente de una de las obras representadas en el Festival del Grec de este verano. Pues bien, hoy comentaremos otra para todos aquellos que se encuentren en Barcelona durante este verano.

Esta vez se trata de una de las obras más representativas del teatro contemporáneo, el estilo teatral más cercano en el tiempo. El título de la obra es “Teatre Stokölm, The new look back anger”, que vendría a decir algo así como “Teatro Estocolmo, la nueva ira de mirar hacia atrás” y la han adaptado Miguel Casamayor y Marc Martinez para el público español.

La obra trata de un joven que, tras dedicar más de un cuarto de siglo a su educación (licenciatura, posgrado, másters, etc.) se gana la vida con un trabajo que no tiene nada que ver con lo que ha estudiado.

Este estudiante vive con su novia y con un amigo que les ayuda a pagar el alquiler de la vivienda y, por todo esto, por el mundo que les ha tocado vivir (con especial hincapié en la Monarquía, el Gobierno, la Iglesia y en los Bancos), el joven cree que su vida no es como debería ser, como se diría coloquialmente, es un “asco”. Y este “asco” se ve sobre todo los domingos por la tarde. Pero lo curioso es que el argumento… ¡es de los años 50! Por lo tanto, si todo esto se enmarca en los años cincuenta, uno se pregunta qué ha cambiado hoy.

Se trata de una obra “antigua” que encuentra su reflejo perfectamente después de medio siglo, es decir, una de esas obras que no han caducado, que hablan de lugares comunes y formas de vivir comunes en el tiempo. Los vestidos, la moda, puede hacernos pensar que todo ha cambiado pero ¿y si miramos más a fondo? Esta obra teatral nos demostrará que una mirada más profunda nos descubre que las cosas no han cambiado tanto.

Es cierto que se trata de la adaptación de una obra extranjera, que en España, en los últimos cincuenta años sí que han cambiado las cosas pero hay que mirar más allá.

En fin, los intérpretes Andrés Herrera, Rosa Boladeras, Cristina Gámiz y Juan Carlos Vellido, junto con la dirección de Marc Martinez, nos harán sentir una extraña sensación de atemporalidad que podremos disfrutar por una entrada general de entre 19 y 26 euros, con los descuentos que comentábamos en la obra de ayer.

La obra se representa en el Teatro Borrás de la plaza de Urquinaona durante todo julio.

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