
Barcelona tiene fama de ser una ciudad medioambientalmente sostenible y que contiene muchos parques y jardines. Así, aunque lo cierto es que sus calles también son pasto de coches, autobuses, sus humos y sus pitos, Barcelona también tiene zonas verdes en los que uno se sienta como en la montaña.
Ya hemos hablado de algún que otro parque, como por ejemplo el de Ciutadella, el parque quizás más conocido de Barcelona. No obstante, la ciudad condal tiene también varios parques escondidos que nos sorprenderán por la tranquilidad que se respira y la variedad de árboles y plantas (así como, por curioso que parezca, pájaros exóticos varios) que albergan. Son especialmente recomendables para visitar con los niños.
Así, podemos comenzar por recomendar por ejemplo el Parque Oreneta, que se encuentra en el distrito de Sarriá-Sant Gervasi. Dentro del parque podremos disfrutar por un precio muy razonable de la visita del espacio verde con un tren en miniatura. Otro parque especial, esta vez más por el lago que por la zona verde es el de la España Industrial. Este parque contiene en sí un lago de 8 mil metros cuadrados y se puede navegar en él en pequeños botes de remos.
Quizás el parque más sorprendente, divertido y curioso es el de los Jardines del Laberinto de Horta, que es además el parque más antiguo de Barcelona. Se divide en tres terrazas escalonadas donde en la superior hay un lavadero que recoge el agua para el riego del jardín; en la terraza del medio se pueden contemplar unos templetes y en el inferior nos encontraremos con un laberinto. De hecho este parque si que es muy recomendable para viajar con niños pues les encanta jugar en él emulando a Alicia en el País de las Maravillas. Podemos dejar disfrutar allí a los niños mientras se descansa tomando algo en el bar con terraza del jardín (que también posee un área recreativa).
Otros parques a comentar son los Jardines de Joan Brossa, Jardines de Mossèn Costa i Llobera (con una colección de cactus) y cómo no el Parque de Montjuic que dentro de él incorpora otros muchos jardines.
En fin, Barcelona tiene jardines, a diferencia de otras grandes ciudades, para dar y tomar. Si queremos descansar del bullicio de la ciudad y no nos basta con quedarnos encerrados en la habitación de nuestro hotel en Barcelona, así como hacer disfrutar a los más pequeños, es ideal pasar uno o dos días visitando los diversos parques de la ciudad.

