
Ya hicimos un post recomendando los museos que se podían visitar sin problemas con los niños. Así, Barcelona no sólo ofrece diversión para los niños en los museos sino que, además, es de esas ciudades que tienen lugares donde pueden divertirse por igual adultos y pequeños. Así pues, hoy también nos dedicaremos ha recomendar lugares donde los niños se puedan divertir y que supongan una experiencia auténtica también para los padres.
Una de las cosas curiosas que podemos comentar en este ambiente son las obras modernistas, de las cuales Barcelona está repleta. Las obras arquitectónicas de Gaudí, Domenech y compañía entusiasman tanto a los padres como a sus descendientes por lo que si se viaja con niños no se preocupe uno de si al pequeño le vayan a gustar lugares como, por ejemplo, el parque Güell, Sagrada Familia, la casa Batlló o el Castell dels Tres Dragons.
Otro edificio que les gustará seguro será el museo de zoología que nos dejará, además, muy cerca del propio zoo, lugar en la que los niños disfrutan en cualquier ciudad que se encuentren. Aunque el famoso gorila blanco “Copito de nieve” y no esté, los niños se divertirán contemplando las más de 450 especies que habitan el lugar. También hay opción de alquilar un coche eléctrico, dar paseos en pony, viajar en un minitren y disfrutar de espectáculos con delfines. Pasear por el cercano parque de la Ciutadella también puede ser divertido pues en sus árboles viven decenas de pájaros huidos del zoo.
Una tercera parada puede ser el Aquarium, un lugar impresionante para todas las edades. El Aquarium es el acuario más grande de Europa y ofrece varios estímulos para los niños. Además de admirarse con la cantidad y rarezas de los peces que habitan, en el Aquarium podremos disfrutar con secciones interactivas, actividades dirigidas a los niños y espectáculos familiares los fines de semana (se recomienda reservar plaza).
Además, hay varios hoteles en Barcelona con ofertas para que pasemos unos días con nuestros niños. Así pues, ésta no es más que una muestra de lo que en Barcelona se puede hacer junto a las criaturas que muchas veces se convierten en preocupación más que en divertimento. Es difícil hacer disfrutar a los niños en paseos culturales o históricos por lo que es recomendable adecuar el calendario de lo previsto con actividades como las que acabamos de comentar.
Barcelona también dispone de varios centros de entretenimientos familiares y los mimos y artistas de las ramblas se portan muy bien con ellos.