
Barcelona tiene de todo y es que cuando decimos de todo es de absolutamente de todo. Como gran capital tiene una agenda cultural muy variopinta y apretada pero además podemos encontrar exquisiteces que no en todas las capitales se pueden ver.
Es precisamente la música clásica una de esas exquisiteces y del cual hoy hablaremos. Quizás la ciudad condal es más conocida por el tipo de música multiétnica que el Ayuntamiento quiere promover, no obstante, es muy de agradecer que músicas de todos los estilos y tiempos se puedan escuchar no sólo en el lugar friki de siempre.
Así, la música clásica tiene varios lugares donde esconderse en Barcelona. Se puede escuchar casi cualquier fin de semana y además se montan festivales.
Por ejemplo tenemos el Auditorio Winterthur, en el 547 de la Avenida Diagonal. Este local distribuye conciertos de música clásica durante todo el año, sobre todo basados en música de cámara y recitales. En abril, y organizada por la Asociación Franz Schubert de Barcelona (que tiene el local en la calle marina número 164), organiza la “Shubertíada”, ciclo musical que trae a sus cuatro pareces todo tipo de compositores aunque, como bien el nombre lo indica, el mayor protagonista sea Schubert.
También podemos tener en cuenta el AvuiMúsics, situado en el paseo de Colón número 6, espacio IV. Es sede de la Asociación Catalana de Compositores, la cual suele organizar la Avuimúsica, quincena musical con música contemporánea repartida a partes iguales entre los autores catalanes vivos y grandes figuras de prestigio internacional. Los conciertos, normalmente, se reparten entre el CCCB, MACBA, el Instituto Francés y el auditorio de la SGAE.
Una joya de la música clásica en Barcelona es el Espai Barroc pues si bien son más que habituales bares de copas con música en directo no lo son tanto los que tienen en directo música clásica. Tienen una compañía estable, la Opera Piccola. Es una rareza de agradecer que, además, nos sorprenderá con una decoración digna de un salón nobiliar tras cruzar el precioso patio del Palau Dalmases en la calle Montcada.
También se ofrecen conciertos esporádicos de música clásica en la catedral de Barcelona como en el templo de Santa María del Mar.
Así pues no hay excusa para quejarse en cuanto a la música clásica se refiere en la Barcelona de hoy en día. Si uno viaja a la capital catalana y le gusta este tipo de música, seguro que volverá contento.