Tibidabo

El Tibidabo es la montaña más alta (512 m.) de la sierra de Collserola, el pulmón verde de Barcelona. Si bien no comenzó a ser edificado hasta el siglo XIX, una vez empezaron ha hacerse construcciones se convirtió en la montaña más popular de Barcelona. En sus faldas, a principios del siglo XX, se abrió la Avenida del Tibidabo, que se convirtió en zona de clase alta barcelonesa y donde se pueden admirar varios edificios de talante modernista construidos por los mejores arquitectos de la época.

No obstante, su atractivo se encuentra en la cima de la montaña. Por un lado podemos encontrar el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón, edificación que recuerda y mucho a la iglesia de mismo nombre de París. Es un edificio con muchos detalles por lo que su visita nos requerirá tiempo.

Comenzado a construir sobre una capilla ya existente a finales de 1902 y acabado en 1961, la iglesia se puede dividir en tres partes: 1) la cripta edificada con piedra de color marrón y muy basta, pesada; 2) la iglesia encima de la cripta con piedra de color gris y; la imagen de cobre en la planta superior. Desde la entrada lateral de la Cripta se puede coger un ascensor que nos merecerá la pena si hace un día claro pues desde allí se puede divisar gran parte de la comarca del Vallés Occidental además de la ciudad de Barcelona.

Otro de los atractivos importantes de la montaña es el Parque de Atracciones del Tibidabo, el más antiguo de España y uno de los más antiguos de Europa pues su construcción data de nada más y nada menos que de 1899. Anclado en la tradición pero con modernos sistemas, este parque de atracciones puede ser una buena opción para todo un día si viajamos con niños.

Tibidabo

Además, la montaña del Tibidabo cuenta con edificaciones tan importantes como la torre de Collserola (del prestigioso arquitecto Norman Foster), el Pabellón de Radio Barcelona (el primer edificio en Barcelona de lo que se llamaría el racionalismo en la arquitectura), el Hotel Florida y un largo etcétera de pequeñas casas y monumentos de estilo, sobre todo pero no sólo, modernista.

Así, el Tibidabo se puede visitar tanto en verano como en invierno, tanto en viajes de fin de semana como en viajes largos y constituye una perfecta combinación de turismo arquitectónico como de disfrute para los niños.

- Cómo llegar:

  • Desde Plaza de Catlunya: autobús T2
  • También se puede subir en funicular.
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